Enviado: 16.06.2010 18:48
Papá … quiero subir al Naranjo …
Nunca me han gustado mucho “las alturas”, pero este año algo ha cambiado, porque de repente me apetece escalar siempre que salimos todos a la Pedriza. Antes me empeñaba en hacer algunas vías, aunque no disfrutaba mucho. Ahora me lo paso ¡ pipa ¡
Y después de hacer el Yelmo con Jon, papá y mamá, pensé que estaba listo para hacer el Naranjo. Y así se lo pedí a papá que me miró con cara de sorpresa y me preguntó: “¿cuándo?” Y yo le dije, “este año”.
Aprovechando un viaje con el Club de Montaña, organizamos el viaje. Yo me iba unos días antes con papá y Samu (al que pedí por favor que me acompañara, y claro, no se pudo negar). Después se unieron al viaje Margara (10 años) y su papá Marco, que también iban a intentar el Picu. Y al final Jon también se vino.
Llegamos a Pandébanos después de comer, y comenzamos con la ascensión al refugio. El día no era tan caluroso como esperábamos; mejor, pues llevábamos unas mochilas …


De camino, con el Picu detrás
En 3 horas estábamos arriba; justo para cenar. Tuvimos mucha suerte porque estábamos solos y cenamos con los guardas.

Al día siguiente nos levantamos tempranos, desayunamos y nos preparamos para subir.

Comenzamos a subir por la canal de la Celada. Había todavía mucha nieve.

Cuando estábamos bajo la cara Este llamamos a mamá para decirle que todo iba bien. Estaba muy contento.
Nos situamos bajo la vía Directa de los Hnos. Martínez, en la cara Sur. Según decían Samu y mi papá subí muy bien.

Yo me lo pasé muy bien; subimos en unas tres horas hasta la cumbre.

Llamamos a mamá, a la abuela, nos hicimos fotos y comimos un poco.
Después bajamos, y en el refu nos estaban esperando Javi, David, Marco y Margara. Juancar no pudo venir.
Al día siguiente Javi y David escalaron con Jon, y Marco y Jonás con Margara. Yo me quedé descansando con Samu en el refugio. Se tuvo que ir a las 12, pero yo me quedé con Tomás (guarda del refugio) charlando.
Subieron todos muy bien también a la cumbre. Por la noche llegaron Miki y Virginia, además de un montón de gente.

Al día siguiente decidimos bajarnos porque ya no ibamaos a escalar más, y pasar así unos días de vacaciones en la playa. Nos fuimos a Ribadesella, y nos lo pasamos muy bien. Hicimos el descenso del Sella ¡ 13 Kilómetros remando ¡

Al día siguiente nos fuimos a Oviedo, a ver a nuestro tío Arturo. Dormimos allí, y al día siguiente, domingo, regresamos a casa a tiempo de comer con mamá.
¡ unas vacaciones super divertidas ¡









