Categoría: Líneas Freeride
Enviado: 2009-03-17 23:56

Después de un mes de anticiclón sólo interrumpido por un corto periodo de nevadas, la Sierra de Guadarrama sigue manteniendo unos espesores de nieve considerables.

A pesar del calor, las condiciones de algunas de nuestras montañas siguen siendo excelentes para el esquí de montaña.

Gracias a las continuas nevadas de este invierno, la primavera que se nos echa encima va a comenzar con espesores de nieve que hace años no teníamos.

No todas las laderas han acumulado cantidades importantes, de hecho algunas montañas están bastante peladas.

Pero entre las que mantienen la nieve a pesar del Sol y las altas temperaturas, podemos mencionar la Mujer Muerta, la cara norte de Siete Picos, Cabezas de Hierro, Valdemartín y sobre todo Peñalara.

Pero no todas las laderas de estas montañas han acumulado nieve, y es que los fuertes vientos que han acompañado a las nevadas de este año, han repartido desigualmente las precipitaciones.

Algunas caras sur y sureste tienen más nieve que las norte, como en la Pinareja y Montón de Trigo. Este año, sin embargo, a la cara norte de Cabezas de Hierro y Valdemartín no les sobra la nieve, y montañas como Maliciosa están muy peladas.

Es Peñalara en todas sus orientaciones, la montaña que más nieve ha acumulado. Su cara norte está en muy buenas condiciones para descenderla hasta bien abajo. Por su cara sur, el domingo todavía se llegaba a Cotos esquiando.

Y sus laderas sureste, este y nordeste, las que dan a las hoyas de las lagunas, son las que acumulan todavía grandes cantidades de nieve. El tubo de Claveles, por ejemplo, pierde su angostura inferior y se ha convertido en una amplísima pala.


La zona de las cornisas del circo de la Laguna Grande muestran un aspecto imponente y amenazador, con viseras de varios metros a punto de desprenderse. Algunos de los tubos cercanos a la cumbre tienen resaltes muy inclinados, cercanos a los 55º ó 60º, y se han formado pasos esquiables que hace muchos años que no los veíamos.

La nieve primavera está en las mejores condiciones para poder afrontar las pendientes más inclinadas. Sólo tenemos que madrugar y esperar al momento en el que se empieza a reblandecer la nieve dura formada por la noche. Cuando se vuelve “crema” podemos descender con bastante confianza por las más inclinadas pendientes.

Pero tampoco podemos retrasarnos demasiado, ya que el calor de mediodía funde la nieve en profundidad y podemos ser arrastrados por alguna colada de fusión.
En estas condiciones hemos podido descender algunas de las líneas más potentes de Peñalara, como las pendientes justo a la izquierda de las cornisas grandes (según miramos desde abajo).

Aquí nos hemos encontrado una pendiente continua de entre 55º y 60º que termina en unos escalones rocosos por los que saltar, aunque la nieve no esté todo lo blanda como nos gustaría.


Estas dos fotos corresponden a los estrechos tubos que descienden desde la cima de Madrid.

No os perdáis estas condiciones aunque no podamos llegar esquiando hasta Cotos. La nieve de los tubos más sombríos nos va a durar todavía un tiempo, aunque esperemos que antes nos caiga esa última gran nevada que algunos dicen que traerá la próxima luna nueva.

Aquí un 360 de Javi Jimenez.